
Recién estrenado el siglo XXI, la aseguradora DKV decidió convertir una necesidad en una manera de promover la integración laboral. En ese momento, la atención al cliente requería de una mayor respuesta por parte de la compañía, que decidió dar una respuesta a través de la creación de la Fundación Integralia DKV, en lugar de subcontratar este servicio. Así nacía esta iniciativa de emprendimiento social que, desde entonces, ofrece una oportunidad de incorporarse al mercado laboral a personas con discapacidad física, orgánica o sensorial, así como a otras con problemas de salud mental, especialmente a aquellas que tienen dificultades para encontrar empleo.