
A un lado, Neptuno, dios del mar. Al otro, Venus, diosa del amor, el sexo y la belleza. Realizadas en bronce, ambas esculturas de tamaño considerable —ocho metros la primera, cinco la segunda— estarán instaladas pronto a la entrada del Puerto de Málaga desde el centro de la ciudad, a un paso de calle Larios. Se levantarán sobre sendos pedestales y contarán con otras dos piezas a sus pies, dos leones. Están firmadas por el artista ceutí Gines Serrán Pagán, que las ha cedido gratuitamente. El proyecto, del que estos días se ultiman los últimos trabajos para su colocación, ha pasado relativamente desapercibido en sus fases burocráticas, pero un comunicado de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo lo ha puesto en el centro de la diana. Lo define como “pretencioso y grandilocuente” y de “inequívoco enganche kitsch”. Es “más propio del cómic de superhéroes y superheroínas surgido del universo Marvel”, dicen desde la entidad. Se prevé, en principio, que estén allí los próximos 25 años, aunque el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, propuso analizar la opción de que sea una “exposición temporal breve”.


